Quédate.

 

 

Soy melancólico, quedo pálido

cuando besándote eres magnífica

déjame decir riéndonos: quédate.

 

Llegábamos al sur húmedo tuyo

líneas dibujaba reflejándose

en lágrimas que frotándose éramos

uno solo, tumbándonos únicos.

 

En el Atlántico que brota somos

guapísimos, decírtelo me mata

recibo el clérigo para acceder

al púlpito tuyo bajo tu ombligo.

 

Ese litoral que figurase al mar

ese mar en que enterrábamos nuestras

sábanas cada sábado de mayo

 

Estos hábitos nuestros, ¡qué práctica!

apoyándonos más en lo onírico

por cada límite de nuestros cuerpos.

 

Nuestros besos, caricias … hipócritas

van dejándose entre parias, pésimo

ínfimos los deslices de otras bocas,

óptimos solo en nuestra recámara

donde tú y yo, somos nuestro público.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Fiesta Brava sin Violencia error estatal.

LA REAPERTURA DE LA MEXICO DEPENDE DE NOSOTROS

Quiero Ver