Fiesta Brava sin Violencia error estatal.
Ay, mi México, ay, mi Ciudad de México, la modificación aprobada a la regulación de la fiesta de los toros en la capital del país es solo un reflejo de todo lo que está mal en él, sesenta y un legisladores aprobaron hace unas cuantas horas, una fiesta brava “sin violencia”, ¡qué alejado de la realidad tienen los sentidos estos legisladores!
Esta resolución no es distinta a las demás que se toman en este país, con las tripas y a contentillo de algunos, ésta, a diferencia de la mayoría de lo que se legisla, tal vez, el groso de la población capitalina, sí está de acuerdo en que se lleve a cabo, pero como toda prohibición es incorrecta, legislaron desde la nesciencia, estos legisladores que modifican leyes de manera visceral, acaban de hacer una vez más evidente la poca preparación con la que asumen sus cargos, estos personajes votaron sin información, a contentillo de lo que su moral les indica, no lo que les exige la investidura propia de su cargo, de qué nos sirve tener asambleas legislativas, si las utilizamos para votar absurdos.
En una ciudad que tiene una crisis hídrica, un problema grave de vivienda, gentrificación, transporte, tráfico, crimen organizado, una ciudad en la que se palpan las diferencias sociales todos los días, todo el tiempo, que se cae a pedazos, decidieron sus gobernantes, hacer una fiesta brava “sin violencia”, no concibo que el aparato estatal esté siendo utilizado para la prohibición taurina, cuando no hay más que caminar por la ciudad unos minutos, hablar con sus ciudadanos para identificar dónde es que sí se necesita la intervención del estado, un estado que vele por los intereses de su población, en lugar de ponerse a inventar festejos inútiles, porque eso sí, quieren aparentemente dar contentillo a los taurinos, no prohibiendo la lidia de los toros, y así parece que no hay argumento en contra, pero no, la fiesta brava es mucho más que eso, y digo aparentemente porque el contentillo se lo quieren dar ellos mismos (el estado y sus ejecutores), la derrama económica que deja cada festejo taurino en la Ciudad de México, no están dispuestos a perderla, pero así no, legislando como legislaron hoy evidenciaron que los legisladores están ahí por el título del cargo, para ponerlo en sus redes sociales y contárselo a sus amigos, están jugando a gobernar una ciudad que pide ayuda todos los días.
Y aunque estoy argumentando con una falacia, desviando la conversación sobre la existencia de necesidades que jerárquicamente están por encima de la prohibición de la tauromaquia, es una realidad, podríamos sentarnos personas con diversos puntos de vista, estudiados puntos de vista, y aunque no se van a construir puentes, existiría un diálogo, uno que en esta ocasión no existió.
Las razones del porqué la tauromaquia sin la muerte del toro no son concebibles o el porqué la reforma está mal planteada y de manera express, son materia de otro texto, lo que quiero expresar a través de este, es la ineficacia legislativa que padecemos desde siempre, toda vez que este es solo uno más de los desaciertos del estado a través de sus poderes ejecutivo y legislativo y, es una desgracia que nos acoge a los ciudadanos, no importan los colores que solo en el papel nos representan.
La fiesta brava, con esto, no hace nada más que fortalecerse, y eso es algo que mientras no se sienten a reflexionar, animalistas y estos legisladores, no lo van a entender.
ASA
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